Quién no ha tenido nunca un bajón, quién no se ha arrastrado, alguna vez, con el único objetivo de llegar al día siguiente. Pues bién, yo podría decir, que al mejor de los días soñados siempre le podría poner una canción ..., pero ¿qué canción ? ...
Mientras nos pensamos una canción para ese momento que nos apareció, fugazmente teñido por el ocre cristalino de un pasado mejor, aquí os dejo a Hans, un chico peruano con dedos especiales y sensibilidad blusera.
... que arropado por un sueño, dejó la cuestión musical bien resuelta, y de esta forma, nuestro amigo Hans ofreció recuerdos intangibles a innumerables fantasmas de la desolación que, sin poder evitarlo, se reinventaban a sí mismos, de forma absurda, a cada paso que, en su borrachera de sí mismos, se imaginaban dar en su loca carrera por "despertar".


No hay comentarios:
Publicar un comentario